Entregan la Medalla al Mérito Docente Jaime Torres Bodet a José Ramón Cossío Díaz

Entregan la Medalla al Mérito Docente Jaime Torres Bodet a José Ramón Cossío Díaz

 

El 16 de mayo pasado, la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México reconoció, entre otros académicos, al ministro de la Suprema Corte de Justicia, José Ramón Cossío Díaz, con la Medalla al Mérito Docente Jaime Torres Bodet 2018 en la categoría de Educación Superior, al distinguirse de manera destacada en la defensa, la promoción y el desarrollo de la formación de los alumnos.

A continuación reproducimos un fragmento del discurso de agradecimiento pronunciado por el ministro en esa oportunidad:

 

“[…] El día de ayer, cuando estaba preparando las palabras, que muy gentilmente me pidieron expresar esta mañana, revisé los discursos que don Jaime Torres Bodet dio en sus dos periodos como secretario de Educación Pública de nuestro país, los que van de 1943 a 1946, y los que van de 1958 a 1964. También, los que dio como director general de la UNESCO, de 1948 a 1952.

Encontré fascinante lo que don Jaime planteaba sobre la educación. Sin embargo, me pareció que en todo ello hay elementos nostálgicos, históricos, en sus discursos. Esto lo digo por la sencilla razón de que don Jaime estaba pensando cómo construir la mexicanidad, cómo construir patria, cómo acercarnos a nosotros mismos, cómo regresar a nuestras raíces sin perder el sentido de modernidad […]

Hoy no competimos los mexicanos sólo contra los mexicanos por los puestos públicos, por los empleos, por la productividad, por los mejores salarios. Hoy competimos entre nosotros, pero también competimos con el mundo.

Me parece que un proyecto educativo que no entienda —y en estos tiempos sería impensable no entenderlo— que estamos compitiendo globalmente, que los empleos se mueven en distintos lugares, que nuestra gente tiene que saber, no sólo para ser exitosos entre nosotros, sino para ser exitosos en el mundo, es un proyecto educativo que no está comprendiendo el mundo tal cual es, sino el mundo tal como quisiéramos que fuera.

Creo que del pensamiento tan importante de los clásicos hay que tomar sus ideas y ser capaces de llevarlas a un momento histórico distinto. ¿Por qué seguimos leyendo la Ilíada, la Odisea, el Decamerón? ¿Por qué seguimos leyendo a Dante y a tantos otros autores? Porque me parece que en su pensamiento existen ideas profundas que nos permiten rebasar nuestro tiempo. Es eso lo que precisamente me parece relevante de la obra educativa de Torres Bodet.

Conservemos lo mexicano, conservemos la mexicanidad, conservemos la nacionalidad, pero también seamos capaces de proyectarnos al futuro. Es decir, a nuestro presente, para tratar de construir —insisto— personas que no sólo en condiciones nacionales sino también en condiciones mundiales sean exitosas y tengan la posibilidad de ganarse la vida, de tener una vida digna, de ser buenos mexicanos, buenos padres de familia y buenos ciudadanos. Me parece que éste es el proyecto educativo de nuestro tiempo.

En lo personal, me siento muy agradecido de que alguien reconozca la labor docente, esa labor un tanto ingrata. Hay que levantarse temprano, preparar la clase, lidiar no sólo con los alumnos sino también con los celulares —lo saben todos los que dan clases o son estudiantes—. Tenemos que saber manejar cualquier distractor y tratar de mantener continuamente la atención de quienes se encuentran tomando la clase. Me parece que como profesores les tenemos que dar a nuestros discípulos una esperanza —tal como quería Torres Bodet—, y algo sumamente importante: les tenemos que dar las herramientas para que aprendan a competir y a sobrevivir en un mundo global.”

 

  

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Revista El Mundo del Abogado