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Enseñanza y aprendizaje en el siglo XXI. Metas, políticas educativas y currículo en seis países

Enseñanza y aprendizaje en el siglo XXI. Metas, políticas educativas y currículo en seis países
  • Fernando M. Reimers y Connie K. Chung
  • Fondo de Cultura Económica, México, 2016

 

Tanto en los países desarrollados como en las naciones emergentes, la educación ocupa un lugar preponderante en las políticas públicas. En este libro, Reimers y Chung presentan los resultados obtenidos por varios países al implementar políticas educativas que persigan una educación de calidad para todos los niños. Específicamente, el libro pretende responder a la pregunta: ¿cómo las políticas educativas nacionales están ayudando a los estudiantes a prepararse para la vida, el trabajo y la participación ciudadana en el siglo XXI? La respuesta: a través de un currículo o mediante programas de estudio por competencias. Tendencia globalizada con la llegada del siglo XXI, la educación por competencias se refiere al saber, al saber hacer y al saber ser. Es decir, no se trata solamente de memorizar o adquirir en la escuela un cúmulo de conocimientos, sino que hay que saberlos aplicar, con juicio y en el momento preciso. Con este enfoque la prueba PISA mide las “competencias” de los niños de 15 de edad alrededor del mundo, cuando terminan la educación básica.
El libro compara cómo se han implementado reformas y metas curriculares por competencias en seis países: Singapur, China, México, India, Chile, y Estados Unidos (principalmente en Massachusetts), donde Reimers, de origen venezolano, reside desde hace más de 20 años, trabajando como profesor de Educación Internacional en la Fundación Ford y como director de Educación Global y de la Política Educativa Internacional en la Universidad de Harvard.
A lo largo del texto, Reimers, Chong y otros autores describen estrategias clave, logros, fracasos y metas inconclusas de los países en cuestión, que al fin y al cabo son experiencias de las que todos podemos aprender. No obstante que los seis países tienen muchos objetivos en común en sus reformas educativas, los autores encuentran que hay matices y procesos que difieren de manera considerable.
Así, Singapur, cuyo sistema educativo está en primer lugar en la última evaluación de PISA 2015, destacó en un primer momento de su reforma de la década de los años noventa del siglo XX los altos puntajes de sus alumnos. En una segunda fase, a partir de 2009, privilegió, además del desempeño, la formación en valores.
Para su reforma educativa China ha seguido una serie de pasos sistemáticos, comenzando con consultas a profesores, directores y supervisores, antes de acordar un documento final sobre las metas educativas que ponderan las habilidades cognitivas de alto nivel de sus estudiantes. Además, en su caso se describe cómo se ha descentralizado la educación con un currículo más flexible de tres niveles: el nacional, que contiene lo que todo niño nacido en China debe aprender; el local, que da la bienvenida a los saberes de la provincia o la región, y el de la escuela, que permite espacios para que los docentes elijan temas de relevancia para los niños en un momento específico del tiempo.
Por su parte, Chile aparece como un país con metas ambiciosas en cuanto a educación se refiere. La educación por competencias fue promovida en su reforma a finales de los noventa, pero al considerar su educación con contenido fuerte, pero con herramientas débiles, hoy en día no sólo incluye en sus metas el aspecto curricular sino también los recursos para el aprendizaje: libros de texto, computadoras, entre otros apoyos para la enseñanza. Chile y México destacan por su enfoque en educación para promover la ciudadanía democrática.
En su reforma curricular, México incluye competencias cognitivas e interpersonales, es decir, saberes y competencias de comunicación esenciales para el siglo XXI. En este libro se señala que el desafío de nuestro país consiste en lograr una visión compartida sobre las competencias que necesitan los estudiantes para el futuro. Los autores consideran que en México las reformas aún no son tangibles en el aula e identifican como prioritario la preparación de los profesores.
En la India, en 2005 el gobierno patrocinó muchas discusiones con personajes de diversos perfiles profesionales. El abordaje de su reforma fue holístico: pugna por una educación integral basada en la identidad personal y en los nexos armoniosos con la comunidad y el mundo natural, pues es un país que, por su diversidad, tiene temas muy importantes que resolver.
Pero si la India tiene para sus estudiantes una aspiración amplia y abarcadora, Estados Unidos contrasta con un currículo reductivo que privilegia lo cognitivo y el desempeño en pruebas y exámenes, pues esta nación posee un sistema educativo cuyas reformas, dice el autor, han sido impulsadas con el propósito de preparar mejor a los estudiantes para que formen parte de la sociedad del conocimiento.
Este libro es indispensable para comprender el esfuerzo y las tareas que se deben emprender después de una reforma educativa.

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