Desafíos de la educación superior pública del siglo XXI

Desafíos de la educación superior pública del siglo XXI

 

Rafael I. Romero Mayo y Ana Isabel Vázquez Jiménez (coords.)

Bonilla Artigas Editores, México, 2017

 

La presente obra es una recopilación de 11 artículos dedicados a los retos que actualmente enfrenta la educación superior en México. Estos escritos pueden agruparse en dos secciones: 1) aquellos que desarrollan el contexto a través del cual la enseñanza universitaria tiene que abrirse paso y 2) experiencias personales en la educación terciaria.

Aunque se tengan estos ejes rectores, hay una actitud transversal a todo el libro: el énfasis en el estudiante. En efecto, aquí no se presentan nuevas filosofías o aparatos conceptuales prescriptivos, ni estadísticas frías y genéricas, sino que la directriz radica en cómo mejorar la experiencia del alumno. Por ejemplo, en el capítulo a cargo de Natalia Fiorentini, se reconoce que el mayor reto de la educación actual es poder dar una formación adecuada para la inserción en la vida laboral, sin que por ello se deje de inculcar la vocación científica y humanista. Es decir, se reconoce que las necesidades humanas van más allá de las mercantiles y que es labor de la universidad solventarlas.

Con base en el mismo enfoque, encontramos el escrito de Jazmín Delfín, Gabriel Huerta y Antonio F. Rial, en el que nos recuerdan la importancia de la formación del cuerpo docente. Pero esta preparación no puede darse de una manera generalizada, sino que deben evaluarse las competencias de los perfiles profesionales, de manera que se puedan ajustar los esquemas de enseñanza a los contextos particulares, en aras de optimizar el proceso de aprendizaje de los alumnos. Con esto también se espera generar compromiso en el seno de la planta de profesores, requisito indispensable para toda universidad.

Por otro lado, en la segunda sección de la obra, Gabriel Vázquez Dzul declara que se debe tener en cuenta la experiencia del estudiante al momento de crear los planes de estudio. Y es que, generalmente, al plantear un currículum de materias únicamente se toman en cuenta las exigencias sociales que se esperan del profesionista, pero no se piensa en el día a día que tendrá el alumno al cursar las asignaturas. Tener esto en cuenta podría derivar en la disminución de la tasa de abandono de los estudios, pues se fomentaría el bienestar estudiantil dentro de las aulas.

También tomando un enfoque desde el alumno, Sara Cruz Velasco nos habla sobre la experiencia que tuvo en la creación del sistema de tutorías de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El tutor es una figura fundamental para que el alumno se abra paso a través de las asignaturas y vaya focalizando sus intereses; de lo contrario, es probable que se ahogue en el mar de temas que representa una licenciatura.

Lo que distingue a este texto es que la preocupación de la dimensión social de las universidades no es externa, no ve a éstas como una caja negra de donde deben salir profesionistas éticos que se inserten en el mercado laboral, sino que se enfoca en mejorar la experiencia del estudiante, para asegurar que su estancia en la educación terciaria sea plena y fructífera.

 

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